Un enfoque administrativo de la tarea de planeamiento financiero y gestión de riesgos

julio 2021

El Planeamiento Financiero es una responsabilidad de la Gerencia de Finanzas (GF), y se enmarca en los objetivos del plan de negocios de la empresa y lineamientos de la alta dirección en los aspectos de inversión, comercial y operativo.

El planeamiento de corto plazo está relacionado con la ejecución de la Misión y es responsabilidad del Tesorero.  Se resume en el presupuesto anual que comprende: el presupuesto operativo, que constituye la herramienta básica para el control de costos; el presupuesto de compras; el presupuesto de inversiones o gastos de capital; el flujo caja y el balance proyectado.

El planeamiento a largo plazo (2 a 3 años) está contenido en el plan de negocios de la empresa, que es una responsabilidad que comparte la GF con la Gerencia General, y constituye la guía para la toma de decisiones en el corto y mediano plazo a fin de alcanzar los objetivos de largo plazo explicitados en la Visión.

La Gestión de Riesgos es una responsabilidad transversal a toda la organización y debe partir de la identificación de los riesgos estratégicos y operativos del negocio, para lo cual ayudan estas tres preguntas básicas:

  1. ¿Qué es lo que sí o sí tiene que ir bien para alcanzar los objetivos?
  2. ¿Qué podría fallar o salir mal?
  3. ¿Cómo sabremos, a tiempo para enmendar, que algo está fallando?

Las respuestas a estas preguntas se dan a través de la identificación de los factores claves de éxito (personas y procesos), los riesgos que deben mitigarse y los que la empresa está dispuesta a aceptar, y los indicadores de gestión cuya medición y control debe monitorearse con el soporte de sus sistemas de información, para asegurar que la organización como un todo avance hacia el logro de sus objetivos.

Lo anterior engloba la tarea de la GF, que comprende el manejo de:

Corresponde al Contralor dar soporte a la GF en en la función de  gestión de riesgos, principalmente operativos y de cumplimiento.

Al nivel estratégico, desde la óptica de riesgos, la gestión debe enfocarse en cuidar:

  • La fortaleza de la marca (Propósito, imagen institucional).
  • La calidad del producto o servicio, y las alianzas estratégicas para mantener una posición de vanguardia.
  • El clima organizacional y la retención del talento, por ser las personas el activo principal de una empresa.

El buen gobierno de personas deviene por ello en fundamental, por lo que la atención debe centrarse en la satisfacción de los tres motivos o necesidades esenciales de las personas:

  1. Materiales, a través de una política salarial que asegure a los colaboradores una retribución acorde con el mercado y las responsabilidades del puesto, y con mejoras en el tiempo basadas en el desempeño y en las líneas de carrera establecidas o por establecer.
  2. Cognitivas, a través de una política de capacitación orientada a fortalecer las competencias de los colaboradores para su desarrollo profesional y el logro de los objetivos de la empresa.
  3. Trascendencia, a través de la identificación de los colaboradores con la Misión (enmarcada en el Propósito) y el sentimiento de orgullo de pertenencia a una organización prestigiosa y reconocida en el medio.         

Con base en relaciones que deberán seguir este continuo:

El respeto a la persona y su empoderamiento genera confianza, y la confianza es el camino hacia la lealtad que debemos lograr de los colaboradores con sus jefes y con la organización, para ir en conjunto, en una misma dirección, hacia el logro de los objetivos.

Al nivel operativo, desde la perspectiva financiera, el mantenimiento de la fluidez y equilibrio financiero de la empresa constituye la tarea fundamental, cuidando para ello de:

  • La liquidez o capacidad de generación de efectivo del negocio, con base en una eficiente administración del capital de trabajo.
  • La rentabilidad o velocidad de recuperación de la inversión, con base en mejoras en la estructura de costos y control de gastos, para potenciar la generación de utilidades en la operación.
  • El aseguramiento de los bienes patrimoniales contra todo riesgo, incluyendo el lucro cesante en caso de cese temporal de operaciones a causa de un siniestro.  

Desde la perspectiva del cliente, se debe extremar el cuidado en la comunicación clara del Propósito de la organización, la calidad del producto o servicio y de la experiencia de compra, así como del servicio posventa, para que la percepción de valor del bien o servicio ofertado sea mayor a su valor fiduciario.

Y desde la perspectiva interna, la tarea comprende:

  1. El desarrollo de los procesos, políticas y procedimientos vinculados a la prestación del bien o servicio.
  2. El desarrollo de los procesos, políticas y procedimientos de administración general y de soporte administrativo para la prestación del bien o servicio.
  3. El cumplimiento de las normas regulatorias (del sector, laborales y tributarias).
  4. El aseguramiento de un soporte adecuado de los sistemas de información, tomando en cuenta las cuatro principales fuentes de riesgo vinculadas a las tecnologías de información:
    • La seguridad de la data e información.
    • La integración del hardware y los aplicativos de los sistemas de información.
    • El desarrollo de proyectos de Tecnologías de Información (TI).
    • La competencia del personal a cargo y los aliados estratégicos, para mitigar el riesgo de fallas en TI (por causas endógenas o exógenas) que pongan en peligro la continuidad de las operaciones.

Jonny Mayandía Bellido
Economista, MBA

 

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