LOGISTICA DE ULTIMA MILLA: OPORTUNIDAD DE INVERSION

octubre 2020

De acuerdo a Euromonitor International, en el año 2021 el comercio electrónico representará el 14% de las ventas minoristas a nivel global, y debe convertirse en el mayor canal de ventas al por menor hacia el 2023.

En nuestro país, según reporte Digital 2020 Perú, de la Cámara Peruana de Comercio Electrónico (CAPECE), el comercio electrónico movió US$ 4,000MM en el 2019, 31% más que en el 2018, acumulando un crecimiento de 1,349% en los últimos 10 años; estimándose un crecimiento de 100% en el presente año por efecto de la pandemia, para categorías distintas a viajes y alojamiento.

Las ventas del 2019 por categorías de consumo, fueron como sigue:

El crecimiento del comercio electrónico, a través de tiendas “en línea”, y la mayor exigencia de inmediatez en la entrega, característico inicialmente de las ventas por delivery de restaurantes, ejerce cada vez mayor presión sobre el último eslabón de la cadena de distribución, que es la entrega al cliente final y se conoce como la logística de última milla.

Es justamente la entrega al cliente final de las tiendas “en línea”, por su rápido crecimiento, que constituye uno de los retos logísticos más desafiantes, por sus costos e impacto medioambiental.

La distribución urbana de mercancías (DUM) se ve afectada por factores como la ordenación, densidad y movilidad urbana, cuyo impacto en los costos de distribución, según especialistas, puede superar el 25% de los costos logísticos de una empresa; por otro lado, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) estima que la DUM puede generar hasta una cuarta parte de las emisiones de gases de efecto invernadero, y representar hasta un 50% del consumo de combustible de una ciudad.

La coyuntura de la pandemia ha acelerado el crecimiento de las tiendas en línea, observándose que emporios comerciales como Gamarra y, últimamente, Polvos Rosados, han implementado plataformas de marketplace o vitrinas virtuales para la venta “en línea” de los productos que comercializan.

Esto abre oportunidades de negocios, para soluciones que permitan optimizar los costos de la entrega de mercancías al cliente final, que puede lograrse vía consolidación de pedidos y recepción para su entrega, en almacenes estratégicamente ubicados en los centros urbanos, y el uso de la tecnología existente: i) para automatizar la supervisión del flujo de mercadería desde la línea de producción o depósito, hasta su entrega al cliente final, pasando por su almacenamiento temporal, y ii) para planificar y optimizar las rutas de entrega, abarcando el mayor número de paquetes de entrega y puntos de reparto por salida.

Esta constituye una oportunidad de inversión atractiva, tanto para los empresarios de los distintos emporios comerciales existentes, como para empresas que posean propiedades y quieran darle este uso alternativo, o empresas que cuenten con almacenes y quieran implementar una nueva línea de negocios, que, desde la óptica de buen gobierno corporativo, destacaría por su impacto medioambiental positivo.

Jonny Mayandía
 Economista, MBA

¡Compártelo!